El comercio

El peruano que sueña sembrar en Marte

Una familia cristiana y el libro sobre el Apolo XI sembraron en el ingeniero metalúrgico Gustavo Jamanca Lino un sueño: poder convertirse en astronauta peruano de la NASA. Los últimos 15 días los pasó en Hawái en una misión que busca continuar la conquista de la Luna. También trabaja en lo que parece cinematográfico: cultivar alimentos en Marte

Texto: Miguel Villegas Desarrollo: Armando Scargglioni Carpio Unidad de Informes Especiales

Fue un privilegiado: de niño lo perseguía la Luna. O eso sentía. También lo acompañaba Dios, cuando la neblina en Huaral, esa ciudad oasis a 80 kilómetros al norte de Lima, bajaba hasta los segundos pisos de las casas y volvía invisible la maravilla: el cielo de la sierra del Perú.

Gustavo Jamanca Lino nació en Huacho, en 1990 y pronto se mudó a Huaral, donde vivió casi doce años antes de seguir las pistas que lo habían guiado desde pequeño. Hijo del doctor Teodorico y la licenciada Odilia, mucho antes de ingresar a la Universidad Faustino Sánchez Carrión para estudiar Ingeniería Metalúrgica, se formó en la curiosidad. Por un lado, la lectura de la Biblia en su familia cristiana lo invitó siempre a “formar parte de algo mucho más grande”, y por otro, un libro con fotos grandes sobre el viaje del Apolo XI en 1969 que su padre había dejado estratégicamente cerca de su alcance, hasta que se convirtió en favorito juguete.

Y como suele pasar con estos objetos, que transforman, Jamanca Lino pensó que si los astronautas Neil A. Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins habían podido pisar la Luna luego de viajar a bordo del Apolo XI, por qué él no.

¿Hacer habitable la Luna? El ingeniero metalúrgico tiene una respuesta, mientras trabaja en Hawái. "Digamos que sí. El pronóstico de los científicos es que esto sea posible en el 2030".

Veinte años después de aquellos días en Huacho, el ingeniero Jamanca Lino armó maletas para poder viajar a Hawái y sumarse a la Misión Análoga HI-SEAS, un proyecto en colaboración con el Goddard Space Flight Center de la NASA que busca simular entrenamiento de astronauta y hacer experimentos similares a los que se harían en la Luna. De hecho, hablé con él hace unos minutos y estaba a punto de tomar un avión, a finales de marzo. Ha pasado un mes de eso y las fotografías que le han permitido publicar en redes sociales describen lo que podría ser la vida en la Luna: se lo ve con traje de astronauta recolectando minerales en unas cuevas de lava. Mientras tanto, y en paralelo, está atento a lo que ocurre con la segunda fase de la Misión Análoga Asclepios, que busca desarrollar un método que prepare el suelo de Marte para la agricultura. "Estoy conectado de manera virtual con ellos -dice-. Hoy están en Suiza y esperamos tener los primeros resultados este año".

Sembrar en Marte. Como la película de Matt Damon.

El ingeniero Jamanca Lino explica cómo se podría sembrar en Marte

—¿Cuándo dirías que empezó tu curiosidad por el espacio?

—Todos los niños tienen la curiosidad de por qué la Luna los sigue, ¿no? Ahí, un poco. Pero también recuerdo que las clases de ciencias me gustaban mucho, que las aprendía bastante rápido. Mis padres fueron muy importantes: siempre me impulsaron a crecer. No quería ser astronauta, o sea, no lo tenía tan claro, pero sí sabía que algo grande tenía que hacer con mi vida.

—¿Entonces, cuándo fue el quiebre?

—Terminé la universidad José Faustino Sánchez Carrión a los 19 años —N.de R. Ingresó a los 14—. En mi tierra tienes el cielo todas las noches y también en el trabajo al que ingresé muy joven, ya como ingeniero metalúrgico: unas compañías mineras al interior del país. Allá puedes pasar hasta 47 días encerrado, vives solo, a diez horas de tu familia. Despierta cierta nostalgia y aprendes a tener conexión contigo mismo. En 2017 fui a un evento que lideraba Jheison Huerta, astrofotógrafo cuyo trabajo ha sido publicado en NASA. Uno de sus talleres para contemplar el espacio y hacer fotos. Eso me cambió.

Gustavo Jamanca Lino pasó 15 días en una misión en Hawái, simulando estar en la Luna. Estudió el Programa de Estudios Espaciales en la Universidad Internacional del Espacio y el Master Student en Colorado School of Mines.
Parece película de Star Wars. Las salidas de exploración en las cuevas de lava en Hawái -explica el ingeniero Jamanca Lino- ha sido con los pesados trajes especiales y con suministro de aire.
El ingeniero peruano está estudiando la Maestría en Recursos Espaciales en Colorado School of Mines. En julio estará como científico en la misión Asclepios en Suiza y como astronauta análogo en Islandia.
Jamanca Lino ha sido nombrado hace unos días Ciudadano Ilustre por la Municipalidad de Huaral.
¿Hacer habitable la Luna? El ingeniero metalúrgico tiene una respuesta, mientras trabaja en Hawái. "Digamos que sí. El pronóstico de los científicos es que esto sea posible en el 2030".

—¿Qué ocurrió luego?

—Escuché que existía la Universidad Internacional del Espacio, de Francia. Tenía una maestría y programas de estudio, podías elegir. Y puedes terminar un Máster en Estudios Espaciales. Me pasé días enteros buscando información en Internet. Tiene un convenio con NASA y el mejor alumno de cada promoción se va a trabajar con ellos. Ni siquiera lo dudé: el programa que yo vi para inscribirme tenía como profesor al número 2 de NASA, James Green. Una tarde, por ejemplo, Buzz Aldrin, el célebre astronauta que llegó a la Luna, llegó de improviso a la clase y todo. ¡Increíble! Descubrí entonces que estaban muy interesados en la minería espacial, cómo poder transformar y aprovechar los recursos de la Luna o Marte.

“Definitivamente. Nuestro mundo es maravilloso para la vida. Todos los lugares cercanos a nosotros como la Luna o Marte son, en cambio, muy duros. En comparación, nosotros estamos en el paraíso.”.

—¿Cómo han sido estos primeros días?

Nuestra tripulacion la conforman 6 profesionales entre científicos e ingenieros. Todos hemos estado aislados durante 15 días en un hábitat instalado en las faldas del volcan Mauna Kea. Sin conexión telefónica ni redes sociales, solo email para el envío de reportes. Vida de astronauta, como te conté antes.

—¿Qué es tener "vida de astronauta"?

—Primero, entender la ida de aislamiento. Durante estos quince días nuestra comida ha sido completamente deshidratada, como se espera de un astronauta en el espacio. Así como una rutina diaria de ejercicios, y el trabajo individual en nuestros proyectos científicos. Mi posicion ha sido la de oficial de Recursos Espaciales: estudio las rocas formadas por la lava volcánica de Hawái para desarrollar la tecnología necesaria de estas, que tambien hay en la Luna, con fines de construcción civil y para extraer materiales para las futuras colonias humanas en la Luna.

leyenda leyenda (Foto: Archivo personal)

—¿Esta experiencia te ha permitido querer más a nuestro planeta?

Definitivamente. Nuestro mundo es maravilloso para la vida. Todos los lugares cercanos a nosotros como la Luna o Marte son, en cambio, muy duros. En comparación, nosotros estamos en el paraíso. De hecho, todo el desarrollo tecnológico que logramos en el espacio podría ser usado en la Tierra para campos como la medicina, comunicaciones y agricultura.

-¿Cual era tu misión?

Estudiar las propiedades geomecánicas del suelo producido por la lava volcánica de Hawái; primero para conocer el parecido con el suelo Lunar, y también para proponer este tipo de rocas como material de construcción, especialmente para camino y plataformas lunares. Actualmente el suelo Lunar es muy abrasivo y los rovers se enfrentan a grandes desafíos y a un gran desgaste. Si hacemos caminos y plataformas allá nos ayudaría mucho para construir bases lunares de exploración humana en el futuro. Ademas, estas rocas tienen minerales que podrían abastecer a las colonias lunares con oxígeno, hierro y titanio, así que la investigación también estudia la energía requerida para empezar a explotar estos recursos en el futuro.

El futuro -me explica el ingeniero peruano Gustavo Jamanca Lino- es el 2030. ¿Estaremos listos?

La misión en Hawái que simula estar en una cueva lunar

Misión Análoga HI-SEAS

Quince días ya concluidos, integrantes:

Dra. Michaela Musilova Eslovaquia

Astrobióloga y comandante de la misión. Su interés es buscar vida microbiana (bacterias) en ambientes extremos parecidos a Marte.


Sean Gellenbeck EE.UU.

Oficial de ingeniería.

Bader Al Moulah Kuwait

Arquitecto de la Universidad de Newcastle

Lindsey Kishline EE.UU.

Ph.D en Neurociencias de la Universidad de Washington

Brandy Nunez EE.UU.

Microbióloga y Dra. en Medicina Veterinaria de la Universidad del Sur de California.