1970

México

El inicio de una década gloriosa

Mucho antes de que Oswaldo Ramírez anote los dos goles que clasificaron a Perú al Mundial de México 1970, confianza era lo que más hacía falta en la selección. Colombia, que estaba en plena formación, nos eliminó de Chile 1962 y Uruguay nos sacó de Inglaterra 1966. La FPF pasaba por un mal momento y el torneo local, muchas veces reflejo de lo que es la selección, era más desorganizado que otra cosa.

Desde el 31 de agosto de 1969 comenzó otra historia. En la Bombonera, Perú dejó fuera a Argentina de la Copa del Mundo. Así, 40 años después, disputaríamos nuestro segundo mundial de la historia y se iniciaría una etapa marcada por grandes triunfos.

Didí y cómo el mundo da vueltas

Si Pelé brilló con Brasil en Suecia 1958, Waldir Pereira, más conocido como Didí, lo hizo un año antes y en el partido que le otorgó la clasificación a la verdeamarilla. Fue contra Perú en el Maracaná. La ida terminó 1-1 en el Estadio Nacional y todo se decidió ante 120 mil espectadores. Didí anotó un golazo de tiro libre a los 11 minutos. El marcador no se movería más.

Pereira fue un jugador fantástico. Considerado uno de los mejores en la historia de la selección brasileña y miembro del hoy inexistente Salón de la Fama de la FIFA. El Real Madrid lo fichó y le dio la oportunidad de jugar nada menos que al lado de Puskas y Di Stéfano.

En el 69, ya como entrenador, resultó campeón con Sporting Cristal. La federación lo nombra director técnico de la selección. La decisión no pudo ser más acertada.

Un Perú insospechado

Había eliminado a Argentina, contaba con jugadores muy técnicos y había optimismo, pero la selección superó todas las expectativas en México 70. Además de darle una gran alegría a un pueblo azotado por el terremoto de Yungay, Perú mostró un juego de lujo. “Jugando como lo hizo Perú puede golear a cualquiera”, titulaba un cablegrama de la agencia AFP luego de remontar un 2-0 y vencer 3-2 a Bulgaria con goles de Gallardo, Chumpitaz y Cubillas.

El segundo partido fue contra Marruecos y goleamos 3-0. Cubillas logró su primer doblete y Chale cerró la goleada. Tocaba chocar con la potencia del grupo: Alemania. El resultado fue 3-1 a favor de los teutones comandados por el artillero Gerd Müller, quien marcó un hat-trick. Luego culminaría como el máximo anotador de México 70.

La derrota estaba presupuestada. El problema era lo que seguía. Brasil, con Pelé, Tostao, Gerson, Jairzinho y Rivelino nos esperaba en el Estadio Jalisco de Guadalajara para disputar los cuartos de final. El recuerdo de la última vez que se enfrentaron estaba fresco. Peruanos y brasileños jugaron un partido amistoso en el Maracaná en 1969, que acabó en trompadas. Incluso Pelé estuvo involucrado. En México pasó lo contrario. Ambos lucieron lo mejor de su fútbol. Perú sorprendió y le jugó de igual a igual al gran favorito.

Los goles de Gallardo (28’) y Cubillas (70’) nos acercaron al batacazo, pero Brasil era un rival muy poderoso. Rivelino (11’), Tostao (15’ y 52’) y Jairzinho (75’) fueron determinantes frente al arco de Luis Rubiños.

Fue tan bueno el partido (Brasil ganó 4-2) que Joao Havelange, presidente de la FIFA en aquel entonces, lo calificó como el mejor fútbol que vio. Fue tan bueno que estuvo en lista para ser considerado Patrimonio Deportivo Histórico del Mundo.

El gran capitán

No tenía la estatura de Carlos Alberto, pero saltaba como él. No era tan reconocido como Beckenbauer, pero lideraba como él. Héctor Chumpitaz, con sus 1,68m de estatura, tenía las mejores cualidades para ser el emblema de la defensa peruana: orden, anticipación, potencia y timing. A eso le sumaba una pegada espectacular. Si había un tiro libre, era de él. De otra forma no se explica que haya marcado 65 goles en su carrera.

Una cosa es ser capitán dentro la cancha y otra fuera. ‘Chumpi’ lo fue en todos los ámbitos. Cuenta Miguel Villegas, periodista de Somos El Comercio y uno de los que más conoce al ex defensor, que  “nunca tomó una botella de cerveza y nunca probó un cigarrillo”. En México 70 se consolidó, pero cinco años más tarde hizo otro salto gigantesco en su carrera  al ganar la Copa América del 75. La clasificación al noveno mundial de la historia fue solo el inicio de una década gloriosa.

Había eliminado a Argentina, contaba con jugadores muy técnicos y había optimismo, pero la selección superó todas las expectativas en México 70.